Ahora que las cosas vuelven a ser normal, que la vida se torna plana, cuando lo que más tengo es tiempo para pensar, pensar las cosas que han pasando, asumo mente en frío y miro hacía atrás recuerdo, leo, escucho, siento y pienso que las amarras se soltaron, que el miedo cesó, que la noche ni el día me cuidan sino que ahora soy yo la que se preocupa de eso, ahora que creo que aprendí a hablar, a mirar sin miedo y ha hacer las cosas por gusto no por miedo ni a escondidas ni por prohibición, cuando todas las palabras y sensaciones quedan atrás guardas de hecho muy bien guardadas pero atrás, es que soy capaz de decir que si, que si me volví loca, que si conocí otras palabras, que escribiendo esto siento un poco de miedo pero no paralizante y sigo porque si conocí lo que toda la gente anhela, busca, desea conocer fui feliz, también estuve triste muy triste, mentí, lloré, reí, sentí placer, vibre con los amaneceres, y lo que me hace volver a hablar es que ame, aquella vez amé como jamás he amado y como creo nunca lo había hecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario